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WestPoint · Network Optix · Nx Witness

Ligero, abierto, y debajo de media industria.

Nx Witness es el software de vídeo de Network Optix. Se instala en una máquina normal, encuentra las cámaras y empieza a grabar. Lo interesante no es lo que hace —eso lo hacen todos—, sino todo lo que no pide para hacerlo.

Un VMS que arranca en una tarde.

El problema que resuelve: vídeo bien gestionado en varias ubicaciones sin montar un departamento para mantenerlo.

El software de vídeo de gran instalación viene con arquitectura detrás: servidor de gestión, base de datos, directorio de usuarios y un proyecto de semanas. Con mil cámaras y un centro de control eso se paga porque hace falta. Con sesenta en cinco naves se paga igual y no se usa.

Nx ocupa ese hueco. Un servicio por máquina, un cliente de escritorio que encuentra el servidor solo, y varios servidores unidos en un único sistema donde el operador no necesita saber en qué máquina está grabada la cámara que acaba de abrir.

Un detalle que explica por qué aparece en tantos sitios: varias marcas conocidas de cámaras venden su propio software de vídeo y debajo está esto, con otro logotipo.

Cómo está construido.

Cinco cosas que conviene entender antes de dibujar nada.

  • No hay servidor central: cada servidor guarda la configuración y puede atender al cliente, así que si se apaga el que usas entras por otro. Eso quita el punto único de fallo que otros sistemas resuelven con un clúster y su licencia.
  • Los sistemas se fusionan: se monta cada sede completa y después se suma, compartiendo usuarios, permisos y vistas. Y si una máquina cae, otra recoge sus cámaras — con disco y capacidad calculados antes para lo suyo y lo ajeno.
  • Grabación en discos locales, cabina o NAS, más un almacenamiento de respaldo. El ajuste que más retención decide es otro: grabar siempre el flujo pequeño y el grande sólo con movimiento. Convierte días en semanas, y el precio es detalle en las horas en que no pasó nada.
  • Accesos e intrusión se integran, no vienen dentro: la centralita avisa, Nx marca el vídeo, lo abre en la pantalla del operador y graba a máxima calidad. El límite es claro — la tarjeta y el titular siguen viviendo en la otra plataforma.
  • SDK y API: interfaz para preguntar y mandar al servidor, kit para meter analítica de terceros y el código del cliente de escritorio publicado. Por eso un fabricante le pone su marca y un integrador añade una pantalla que no viene de serie.

Su nube es la puerta, no el almacén.

Las cinco preguntas que deciden un proyecto en nube, contestadas aquí.

Dónde viven las grabaciones: en tu disco, en tu sede. Su nube sirve para entrar desde fuera sin abrir puertos y para que un usuario entre con su cuenta en cualquiera de tus sistemas. Nada más.

Si se cae la línea se sigue grabando todo y sólo se pierde el acceso desde fuera. Quien está dentro de la red no se entera.

El coste de subir vídeo: no hay subida continua. El tráfico aparece cuando alguien mira desde fuera, y lo que hay que dimensionar es la subida de la sede para cuando tres personas abran el móvil a la vez.

Lo que sí sale de casa son las cuentas y los datos de conexión, y eso es tratamiento de datos personales aunque no sea vídeo. Se puede trabajar sin nube, con usuarios locales y VPN; entonces el acceso remoto es trabajo de TI.

Y la salida: el archivo se vuelve a montar en otro servidor Nx, pero no lo lee el sistema de otro fabricante. Irse de cualquier VMS es exportar lo que importa y empezar a grabar de nuevo; quien diga otra cosa, de cualquier marca, no ha hecho una migración.

La licencia, y qué pasa al crecer.

Por canal: una licencia por cámara, se compra una vez y se queda en el sistema. Añadir veinte cámaras es comprar veinte, sin escalones de precio. El mantenimiento del software se renueva aparte: no renovarlo no apaga nada, te deja en la versión que tenías — y las condiciones vigentes se piden por escrito.

Al crecer, lo que hay que mirar no es la licencia: es la máquina. Grabar y mirar son cargas distintas. Un servidor que graba ciento veinte cámaras sin sudar se ahoga con seis operadores abriendo mosaicos de dieciséis.

Para quién encaja, y para quién no.

Las dos caras, porque la segunda se descubre igual.

Encaja si…

Tienes varias sedes de tamaño medio, un equipo de TI que ya mantiene servidores, cámaras de marcas distintas puestas y ganas de conectar el vídeo con lo que ya usas: presencia, turnos, intrusión. Sobre todo si alguien va a escribir algo alrededor del vídeo.

No encaja si…

El pliego pide vídeo y accesos en la misma plataforma, con un titular de tarjeta y un informe de auditoría: aquí son dos cosas integradas. O hay que federar cientos de sedes con procedimientos certificados. O nadie del lado del cliente quiere tocar un servidor, y entonces la parte cómoda de Nx se queda sin usar.

Analítica: qué trae, qué se le pone y dónde está el techo.

De serie: movimiento por zonas, marcadores, búsqueda por fecha y búsqueda por objetos alimentada con los metadatos que manden las cámaras o los complementos. Con eso se resuelve el día a día: encontrar el momento en que algo cambió.

Lo que se le añade: analítica dentro de la cámara y complementos de servidor —matrículas, cruce de línea, objeto abandonado, conteo—, que entran por el kit de metadatos y caen en la misma línea de tiempo.

El techo, igual en casi todo el software de vídeo: la analítica incluida contesta «ha pasado algo en este rectángulo», no «qué está pasando». Unas reglas sobre movimiento no distinguen al operario que se agacha a atarse el zapato del que se ha caído, y el precio se paga en falsas alarmas hasta que el operador deja de mirar.

Y toca decir de dónde venimos: en la misma casa está IRIS Neural, el NVMS de Infinity Neural —la otra empresa del grupo, así que lo recomendamos con interés propio y lo decimos antes—. En muchas instalaciones conviven: el VMS gobierna cámaras, grabación y retención; IRIS aporta la comprensión de la escena. Con Nx la convivencia es de las fáciles, porque los flujos son accesibles y los dos sistemas miran la misma imagen sin duplicar cámaras.

Qué hacemos nosotros.

En concreto, porque «implantación» no es nada.

  • El dimensionado: cuántos servidores, qué disco y cuántos días de retención reales con la configuración que se entrega, no con la del folleto. Con el cálculo escrito.
  • La red antes del software: vídeo separado de la red de la empresa, armarios, alimentación, respaldo y por dónde pasa el tráfico cuando todo el mundo está mirando.
  • La implantación: un sistema por sede y la fusión después, permisos por perfil y no por persona, y la conmutación por fallo probada apagando una máquina delante del cliente.
  • Las reglas, que es donde esto deja de ser un grabador: qué evento abre qué cámara, quién recibe el aviso a las cuatro de la mañana y qué se graba a máxima calidad. Con la integración de accesos e intrusión probada con el sistema real.
  • La migración y el mantenimiento: convivencia unas semanas, exportación de lo que haya que conservar antes de apagar lo viejo, y después discos, versiones, encuadres, retención medida y aviso cuando una cámara deja de grabar.

Quién lo opera después de nosotros.

Se reparte bien entre dos equipos, y el reparto se decide antes de la entrega: después se decide solo, y suele decidirse mal.

  • TI: máquinas, discos, copias, actualizaciones, cuentas y la red de las cámaras. Es un servicio sobre Windows o Linux, así que quien ya mantiene servidores no aprende nada extraño.
  • Seguridad: vistas, marcadores, búsquedas, exportaciones y comprobar que lo que se ve sigue sirviendo. Eso no es de TI — hace falta saber qué se mira y para qué.
  • La frontera que se pelea: las reglas y los avisos. Los configura quien entiende el software y los decide quien responde del riesgo; configurados por TI sin preguntar, salen reglas correctas que no avisan a nadie útil.
  • Al integrador le exige motor de reglas y API, no instalación. Montar Nx es fácil, y por eso hay instalaciones de Nx que son un grabador caro: lo que lo convierte en sistema está en la parte que no se ve.
  • Formación en dos niveles: media jornada para quien mira, busca y exporta —y para saber qué hacer cuando la imagen no aparece—, y una sesión técnica con TI sobre arquitectura, copias y qué hacer cuando un servidor no vuelve.
  • Documentación: esquema de servidores y qué cámara graba en cuál, cálculo de retención, reglas escritas en lenguaje normal, procedimiento de exportación y las cuentas de administrador a nombre del cliente.

Empezar

¿Tienes Nx puesto, o lo estás mirando?

Si ya lo tienes, lo que solemos encontrar es retención que no es la que se cree y reglas que no avisan a nadie. Si lo estás mirando, con saber cuántas cámaras, cuántas sedes y qué hay que integrar te decimos si es el camino o si tu caso pide otra cosa.