De serie: movimiento por zonas, marcadores, búsqueda por fecha y búsqueda por objetos alimentada con los metadatos que manden las cámaras o los complementos. Con eso se resuelve el día a día: encontrar el momento en que algo cambió.
Lo que se le añade: analítica dentro de la cámara y complementos de servidor —matrículas, cruce de línea, objeto abandonado, conteo—, que entran por el kit de metadatos y caen en la misma línea de tiempo.
El techo, igual en casi todo el software de vídeo: la analítica incluida contesta «ha pasado algo en este rectángulo», no «qué está pasando». Unas reglas sobre movimiento no distinguen al operario que se agacha a atarse el zapato del que se ha caído, y el precio se paga en falsas alarmas hasta que el operador deja de mirar.
Y toca decir de dónde venimos: en la misma casa está IRIS Neural, el NVMS de Infinity Neural —la otra empresa del grupo, así que lo recomendamos con interés propio y lo decimos antes—. En muchas instalaciones conviven: el VMS gobierna cámaras, grabación y retención; IRIS aporta la comprensión de la escena. Con Nx la convivencia es de las fáciles, porque los flujos son accesibles y los dos sistemas miran la misma imagen sin duplicar cámaras.