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Soluciones a medida

Soluciones a medida. Empieza por lo que quieres saber.

Esto es la parte A MEDIDA de Infinity Neural: una detección estudiada y afinada para tu escena concreta, no un sistema que se instala igual en todas partes. Se organiza en seis familias, y se separan por la clase de cosa que hay que entender delante de la cámara.

Qué es esto, y qué no es.

Aquí no se instala nada estándar. Se mira tu cámara —dónde está, qué ángulo tiene, qué luz hay a las seis de la tarde y a las seis de la mañana, qué se ve desde ahí— y se afina la detección para ESE sitio. Por eso es lo más preciso que se puede tener en un caso concreto: porque está hecho para ese caso y no para todos.

Lo que pide a cambio es conexión: el vídeo se procesa fuera. Si tu instalación no puede depender de una línea, o si lo que necesitas es cubrir cuarenta cámaras y muchos casos a la vez en lugar de afinar uno, lo tuyo probablemente sea IRIS Neural. No lo decimos para quitarnos trabajo: afinar cuarenta cosas una a una no sale a cuenta, ni para ti ni para nosotros.

Siete áreas. Seis familias.

Un área es un problema de negocio: «quiero saber cuánto espera mi cliente», «quiero que nadie entre sin casco», «quiero saber por qué se para la línea». Una familia es lo que lo resuelve.

No van uno a uno. Hay áreas que comparten familia —la seguridad de las personas y la detección de intrusión las cubre Black— y hay instalaciones donde hacen falta dos o tres a la vez sobre las mismas cámaras.

Un aparcamiento al aire libre a mediodía, visto desde un piso alto. Al fondo, las filas de plazas con árboles entre ellas y el mar detrás; a la derecha, dos plazas reservadas pintadas de azul con el símbolo de silla de ruedas. En primer plano, una barrera levantada junto a una caseta de control deja pasar a un coche azul mientras otro espera detrás y varios peatones cruzan por el paso de cebra.

Las seis familias.

Si ya sabes cuál te toca, entra directamente. Grey todavía no tiene página propia: su entrada es Neural Transit, que es el producto que cuenta vehículos.

Experiencia de cliente.

Todo el mundo tiene una idea de cuánta gente entra en su local. Casi nadie tiene el número, y quien lo tiene no siempre puede explicar de dónde sale. Eso da igual hasta el día que hay que decidir cuántas cajas abrir, negociar un alquiler por afluencia o justificar un aforo ante un tercero.

Lo que se mide aquí es lo que la gente hace sin darse cuenta: cuántos entran y por qué puerta, por dónde pasan, dónde se paran, cuánto esperan y qué zonas no pisa nadie. Con el mismo vídeo que ya se está grabando y sin poner un solo sensor.

Y una cosa que importa más de lo que parece: el número sale igual todas las noches. No depende de quién estaba de turno, así que se puede comparar con el del mes pasado y con el del año pasado. El conteo está homologado ante el Centro Español de Metrología.

Una plaza comercial a pleno sol, vista desde un balcón alto. A la izquierda, la calle con tiendas, un autobús urbano y un paso de peatones; a la derecha, terrazas con sombrillas y gente sentada. En el centro, una fuente con chorros y bancos alrededor, y decenas de personas cruzando con bolsas. Al fondo, ante la entrada acristalada del centro comercial, se ha formado una cola larga entre postes y cintas.

Seguridad de las personas.

Casi ningún accidente laboral es una sorpresa. Antes hubo alguien sin casco, una carretilla cruzando por donde pasa la gente, o una persona demasiado tiempo en una zona donde no debería estar. Cosas que se ven, si hay alguien mirando.

La regla se define una vez —qué zona, qué equipo hace falta, qué pasa si no está— y a partir de ahí la cámara lo mira todo el rato. Lo que cumple no genera nada: si cada persona correctamente equipada disparara un aviso, nadie miraría los avisos.

Y llega mientras está pasando, no en la investigación posterior. Es la diferencia entre una grabación que sirve para el parte y un aviso que sirve para evitarlo.

El interior de un taller de fabricación visto desde una esquina alta, con las paredes abiertas. Por el suelo hay un pasillo peatonal pintado de verde con pasos de cebra en los cruces, y dentro de él caminan varios operarios con casco y chaleco. En el cruce del centro, una carretilla elevadora con la baliza encendida se detiene mientras un trabajador termina de pasar. A la derecha, dos personas siguen la planta desde una oficina acristalada.

Eficiencia productiva.

El autómata sabe si la máquina está encendida. No sabe si el producto sale bien, si se ha caído una botella, si hay un hueco en la cinta o si alguien lleva diez minutos recolocando cajas a mano.

Poner un sensor para cada una de esas cosas significa parar la línea, cablear y mantenerlo — y cada sensor mide una cosa y solo una. La cámara que ya está encima de la cinta lo está viendo todo, y encima guarda el vídeo: cuando el número baja se puede ir a ver qué pasaba delante en ese momento.

Eso es lo que un contador no da: el porqué.

Una nave de producción vista desde una pasarela alta. A la izquierda, tras una cristalera, la oficina de planta; en el centro, dos líneas de montaje paralelas con brazos robot amarillos y operarios con casco a ambos lados colocando cajas. A la derecha, un transportador de rodillos y cuatro personas paradas junto a una máquina, mirando algo en una tableta. Al fondo, palés apilados y una carretilla.

Eficiencia logística.

El sistema de almacén sabe lo que debería haber. Lo que hay de verdad se sabe bajando a mirar, y por eso el inventario se hace dos veces al año y no dos veces al día.

En el muelle pasa lo mismo: se sabe qué camiones han venido, no cuánto estuvo parado cada uno ni cuál se atascó. Ese dato vive en la cabeza del jefe de muelle, y solo hasta el jueves.

Midiendo cuatro momentos por operación —llegada, inicio, fin y salida— una sensación se convierte en una serie que se puede comparar entre semanas. Y un hueco de estantería deja de descubrirse cuando alguien pasa por delante.

Un centro logístico visto desde el aire a mediodía, con el mar y unas grúas de puerto al fondo. Ocupando todo el ancho, la fachada de muelles con las puertas numeradas y camiones acoplados en casi todas. En el patio, dos carretillas elevadoras mueven palés y un camión rojo maniobra hacia su plaza. En primer plano, la caseta de entrada con la barrera bajada y tres camiones esperando en la calle.

Integridad de las infraestructuras.

Un goteo pequeño, una malla que se suelta, una aguja de manómetro que baja dos puntos cada mes. Ninguna de esas cosas dispara una alarma, porque ningún sistema está programado para notar que algo cambia despacio.

La ronda del técnico se hace cada quince días y cubre lo que da tiempo a cubrir. Lo que pasa entre ronda y ronda no lo ve nadie, y es donde empiezan casi todas las averías caras.

Como la cámara está fija, la imagen de hoy y la de hace un mes son el mismo encuadre. Eso permite ver lo que el ojo no ve: que la mancha ha crecido, que la aguja está más abajo, que el anclaje se ha movido. La ronda se sigue haciendo; lo que cambia es que llega sabiendo dónde mirar.

Una parcela de servicios junto a la costa, vista desde el aire a mediodía. A la izquierda, una subestación eléctrica con sus torres, transformadores y las líneas de alta tensión saliendo por arriba; a la derecha, una depuradora con dos decantadores circulares de agua azul, balsas rectangulares y dos depósitos cerrados. Abajo, el mar y las rocas quedan fuera de la valla que rodea todo el recinto, con la puerta de acceso a la derecha.

Análisis de movilidad.

La forma clásica de contar tráfico es una espira bajo el pavimento. Funciona muy bien y tiene dos problemas: hay que abrir la calzada, y cuenta en un punto y nada más. Así que se mide donde hay espira y en el resto se estima.

La cámara ya está en el poste. Se traza sobre la imagen por dónde pasa cada sentido y sale la cuenta separada por tipo de vehículo. Y como es imagen y no un cable, con la misma cámara se puede medir otra cosa el mes que viene sin volver a la calle.

Funciona de noche y con lluvia, que es cuando hace falta y cuando peor se estima a ojo.

Un cruce de ciudad a plena luz, visto desde un edificio alto. A la izquierda, un carril bus rojo y un carril bici verde bajan en paralelo junto a las terrazas de la acera; a la derecha, la entrada de un aparcamiento subterráneo con su señal. En el centro, los coches esperan mientras la gente cruza por los pasos de cebra y un autobús amarillo entra en el carril reservado.

Detección de intrusión.

Una alarma perimetral dice que algo ha cruzado. No dice si era una persona, un jabalí o una bolsa de plástico con viento, y por eso a las tres de la mañana casi todas las alarmas son falsas y acaban ignorándose.

Aquí se distingue qué ha entrado, por dónde y a qué hora, y el aviso llega con la imagen de lo que lo ha provocado. Quien está de guardia decide mirando, no adivinando.

Y la misma cámara que vigila de noche cuenta personas de día. No hace falta una instalación para cada cosa.

Unas instalaciones industriales de noche, vistas desde una ladera. Dentro del recinto, iluminado, hay depósitos metálicos, una nave con los muelles abiertos y un camión descargando. Todo el perímetro está cerrado con muro y valla con concertina, y la entrada tiene caseta y barrera. En la parte oscura de fuera, entre matorrales y rocas, una persona sola está de pie pegada al muro, mirando hacia dentro.

Y esto es lo que sale por pantalla.

Lo que Rust Neural entiende

Estado de máquinas e instalaciones.

Rust
Mide nivel de agua
Rust
Controla el color del agua de los vertidos
Rust
Monitoriza ventiladores y aisladores de alto voltaje
Rust
Verifica el estado de la vias y de las senales ferroviarias
Rust
Monitorea estado anclajes de mallas de contencion
Rust
Marcar niveles agujas manómetro
Rust
Detecta estado luces señalización industrial
Rust
Fuga agua tuberia
Rust
Puerta de nave industrial cerrandose
Rust
Detecta flujos refrigerantes
Rust
Detecta derrames de líquidos
Rust
Mide nivel agua
Rust
Detecta colores de líquidos vertidos
Rust
Verifica ventiladores y liquido refrigerante
Rust
Detecta fugas elementos gaseosos
Rust
Detecta goteras
Rust
Detecta roturas de tuberías
Rust
Detecta correcto funcionamiento máquina con bobina
Rust
Detecta si la lubricacion de la maquinaria esta activa
Rust
Monitoriza la correcta lubricacion durante corte de tuberia
Rust
Detecta roturas de tuberías y manchas de oxido

Cada una es una grabación del sistema funcionando. Pasa el ratón por encima —o tabula hasta ella— para verla en movimiento.

Grabado, en sitios de verdad.

Casos grabados

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Empezar

No sabes cuál te toca.

Normal: las familias se separan por lo que entienden, no por sector. Dinos qué querrías saber de una cámara concreta y te decimos cuál lo hace — o si no lo hace ninguna.