Barcelona
Av. de Martí Pujol, 198 · 08911 Badalona. Y Museu nº 4, 08911 Badalona. Teléfonos: +34 93 566 70 22 y 902 02 70 91.
El grupo · desde 2006
Upon Group arranca en 2006 con la constitución de WestPoint, instalando sistemas de seguridad. En 2011 nace Infinity Neural para que esas cámaras dejen de ser solo un archivo. Son dos empresas, y la cadena entera es nuestra.
En 2006 el trabajo era poner cámaras y que funcionaran. Se hacía bien y se sigue haciendo: bancos, fábricas, transporte, eventos. Nada de eso ha dejado de hacer falta, y quien diga que la inteligencia artificial lo sustituye no ha subido nunca a un poste.
Pero con los años se hizo evidente una cosa incómoda. Cada instalación nueva añadía pantallas a una sala donde el número de personas mirando no crecía. Se grababa cada vez más y se veía cada vez menos, y el vídeo se convirtió en lo que se consulta después de que pase algo en lugar de en lo que avisa mientras está pasando.
Infinity Neural nace en 2011 para resolver eso, y no para vender otra cosa: la misma cámara que ya estaba puesta empieza a entender lo que tiene delante. Es la misma idea de siempre, terminada.
Y decirlo así, sin adornos, es más honesto que la alternativa de siempre.
La alternativa de siempre es «líderes del sector», «excelencia», «soluciones integrales». Frases que valen para cualquiera y que por eso no dicen nada de nadie. Nosotros preferimos decir en qué somos buenos y en qué no, que es una conversación que se puede comprobar.
Somos buenos en mirar una instalación y saber qué se va a poder sacar de ella. En poner una cámara donde tiene que estar y no donde es cómodo. En afinar una detección para una escena concreta hasta que deja de fallar. Y en responder de las dos cosas a la vez, que es lo raro: casi nadie tiene bajo el mismo techo a quien decide la altura del poste y a quien decide qué se entiende de esa imagen.
Y hay una cosa medida por alguien de fuera, que es la única forma seria de decir que algo funciona: el conteo de personas está homologado ante el Centro Español de Metrología. No lo decimos nosotros, lo dice un organismo que no vende el producto.

No prometemos cien por cien de precisión. Un sistema que mira imágenes se equivoca, y quien diga lo contrario no ha puesto uno en producción. Lo que se puede hacer es medir cuánto se equivoca y en qué condiciones, y eso sí lo enseñamos.
No prometemos cero falsas alarmas. Prometemos trabajar para que sean pocas, porque un sistema que avisa cinco veces por noche por una rama deja de ser un sistema de seguridad a la tercera semana: el que está de guardia aprende a ignorarlo.
No prometemos que valga con las cámaras que tienes. A veces vale. A veces la respuesta es que esa cámara no da para lo que quieres y hay que moverla, y eso lo decimos en la visita técnica y no el día del incidente.
Y no prometemos plazos genéricos ni precios cerrados por catálogo. Una instalación de doce cámaras y una de seiscientas no se parecen en nada, y dar un número antes de mirar es una forma educada de mentir.
Y conviene decirlo pronto, porque ahorra tiempo a los dos.
Un sistema de seguridad no se compra: se mantiene. El día de la instalación todo funciona. Lo que decide si dentro de tres años sigue sirviendo es si alguien lo revisa, si se prueban las alarmas, si se limpian y se recolocan las cámaras que han dejado de ver bien y si las reglas se actualizan cuando cambia la operación. Eso no lo sostiene un proveedor solo.
Por eso los proyectos que salen bien tienen dentro una persona con nombre: el jefe de seguridad, el de operaciones, el de planta. Alguien que decide qué se vigila, a quién se avisa y qué se cambia cuando cambia el trabajo. Los que se apagan son los que no la tienen, y se apagan siempre igual: nadie mira los avisos, alguien los silencia, y al año siguiente el sistema es un gasto que nadie defiende.
Y hay una conversación que sabemos cómo acaba: la que empieza con una lista de cámaras y la pregunta de a cuánto sale cada una. Ahí lo honesto es decir que no somos los más baratos y no lo vamos a ser, porque la mitad de lo que cobramos es el proyecto que se hace antes y el mantenimiento que se hace después, y eso no aparece en el precio por cámara.
No es arrogancia. Es que un sistema montado para quien no lo quiere se apaga solo, y entonces hemos perdido los dos.
Dos, no tres: IRIS Neural es un producto de Infinity.
Casi todo el mundo compra estas dos cosas por separado, y ahí empieza el problema. La cámara la pone una empresa, el software lo pone otra, y el día que algo no ve lo que tenía que ver hay dos proveedores en la misma reunión explicando que el fallo es del otro. No es mala fe: es que ninguno de los dos puede arreglar la mitad del otro.
Aquí quien decide la altura del poste y quien decide qué se entiende de esa imagen trabajan en la misma casa y se hablan antes de que se taladre la pared. Eso cambia el orden de las preguntas: si esa cámara va a tener que leer una matrícula algún día se sabe en la visita técnica, no dos años después con la obra hecha.
WestPoint hace seguridad electrónica entera: ingeniería de sistemas, sistemas de cámaras, control de accesos, control de intrusión y detección de incendios. Diseña, instala y mantiene, con soporte 24 × 7, en empresas, banca, transporte y fábricas. Y monta y desmonta la seguridad temporal de eventos masivos, que es otro oficio y con otros plazos.
Infinity Neural hace que esas cámaras entiendan lo que ven, y lo hace de dos formas. A medida, estudiando tu escena y afinando la detección para tu caso concreto, que es la máxima precisión posible en ESE caso. Y con IRIS Neural, un sistema que cubre la instalación entera y funciona con el cable de internet desconectado.
Casi ninguna instalación real lleva sólo una de las dos. Lo normal es IRIS cubriendo todas las cámaras y dos o tres detecciones a medida donde de verdad importa.
Siempre en el mismo orden, y el primer paso no cuesta nada.
Se empieza mirando. Una cámara tuya, la que quieras: dónde está, qué ángulo tiene, qué se ve desde ahí a las seis de la tarde y a las seis de la mañana. De ahí sale lo primero que decimos, que a veces es que no se puede, y eso también es una respuesta.
Si se puede, se hace pequeño antes de hacerlo grande: unas pocas cámaras y una o dos reglas, comprobando que detecta lo que se espera. Nadie tiene que creerse nada. Después se crece desde ahí.
Y se queda alguien. El mantenimiento no es una línea del presupuesto: es lo que hace que dentro de tres años el sistema siga sirviendo para lo que se compró.
Av. de Martí Pujol, 198 · 08911 Badalona. Y Museu nº 4, 08911 Badalona. Teléfonos: +34 93 566 70 22 y 902 02 70 91.
Asistencia técnica permanente. Teléfonos: +34 91 833 31 85 y 902 02 70 91.
Lavalle 1290, of. 18 · CABA, Buenos Aires. Teléfonos: +54 9 11 3401 6179 y +54 9 11 5928 0881.
No prometemos cien por cien de precisión, ni cero falsas alarmas, ni compatibilidad con todo. Un sistema que mira imágenes se equivoca, y quien diga lo contrario no ha puesto uno en producción.
Lo que sí hacemos es decir qué se puede hacer hoy, qué no, y qué habría que mirar antes de responder. Cuando algo está medido por un tercero —como el conteo de personas ante el Centro Español de Metrología— lo enseñamos. Cuando no lo está, lo decimos también.
Las que más se repiten. Hay 38 sobre esto, y las otras 32 están en el índice de preguntas.
Todas las preguntas, por temaUn grupo de seguridad electrónica e inteligencia artificial que arranca en 2006 con WestPoint, instalando sistemas de seguridad, y que en 2011 añade Infinity Neural para que esas cámaras entiendan lo que ven. Upon Group es el nombre bajo el que se presentan las dos cosas.
La diferencia con casi todo el sector es que las dos mitades están en la misma casa. Lo normal es que la instalación la ponga una empresa y el software lo ponga otra, y que el día que el sistema no ve lo que tenía que ver las dos tengan razón: la instaladora dice que la cámara cumple y la de software dice que con esa imagen no se puede hacer lo que se pide. Aquí quien decide la altura del poste y quien decide qué se entiende de esa imagen se hablan antes de taladrar.
Upon Group no es una sociedad: es el nombre comercial de tres que trabajan juntas — West Point Solution, S.L., Upon Solution, S.L. y North Point Solution, S.L. Tú no contratas con «Upon Group»: contratas con una sociedad concreta, con su CIF y su domicilio, y eso consta por escrito en el presupuesto o el contrato antes de empezar.
Por encima de eso están los nombres comerciales, que son los que se leen en la web y en la documentación técnica: WestPoint, Infinity Neural, IRIS Neural, Neural Pax. Sirven para entenderse, pero quien asume obligaciones es siempre una de las tres sociedades.
Si en algún momento no sabes con cuál estás tratando, pregúntalo. Es una pregunta razonable y tiene una respuesta de una línea.
Las tres empresas del grupo Qué hace WestPoint Qué hace Infinity Neural
WestPoint pone y mantiene los sistemas; Infinity Neural hace que las cámaras entiendan lo que ven. Son dos oficios distintos y se contratan por separado.
WestPoint hace seguridad electrónica entera: ingeniería de sistemas, cámaras, control de accesos, control de intrusión, detección de incendios, redes y comunicaciones, infraestructura de hardware y servicio de asistencia técnica. Diseña, instala y mantiene, desde 2006. La mayoría de sus instalaciones no llevan inteligencia artificial ninguna.
Infinity Neural desarrolla la parte que convierte una imagen en un aviso o en un número, y buena parte de lo que vende se lo vende a empresas de instalación y a ingenierías que montan ellas el sistema. Para tener esa tecnología no hace falta cambiar de instalador.
WestPoint, instalación y mantenimiento Infinity Neural, la parte de la IA
No. IRIS Neural es un producto de Infinity Neural, no una empresa. Tiene web propia en irisneural.com porque es un sistema con vida suficiente para tenerla, y ahí está contado entero.
Lo que hace es cubrir la instalación completa y procesar el vídeo dentro de la propia instalación, sin tener que mandar las imágenes fuera. La otra forma de trabajar de Infinity es a medida: estudiar tu escena concreta y afinar la detección para ese caso. Casi ninguna instalación real lleva sólo una de las dos.
Sí, y es lo más habitual. La mayoría de lo que monta WestPoint no lleva analítica de ninguna clase: son cámaras, accesos, intrusión, incendios, la red que lo transporta y el mantenimiento que lo sostiene.
Lo único que cambia por estar en la misma casa es una conversación en la visita técnica: si algún día esa cámara va a tener que leer una matrícula o contar personas, se pone donde hay que ponerla desde el primer día. No cuesta más y evita descubrir dentro de dos años que para analizar hay que volver a subir a los postes. Es una previsión, no una venta cruzada.
Sí. Infinity Neural se vende sola, y una parte importante de lo que vende va a instalaciones que ha montado y mantiene otro. La instalación sigue siendo de quien la lleva.
Lo que sí hace falta es mirar antes las cámaras que hay. No todas dan para todo: un encuadre demasiado alto, una distancia excesiva o una escena a contraluz limitan lo que se puede sacar de esa imagen, y eso se dice antes de vender nada y no después. A veces la respuesta es que hay que mover una cámara, y a veces es que con lo que hay no se puede.
Infinity Neural, vendida por separado Con qué sistemas de vídeo se integra
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