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IRIS Neural

La otra forma de tenerlo.

Infinity Neural afina una detección para tu escena. IRIS es lo contrario: un sistema que se instala y cubre la instalación entera, con el vídeo, las reglas y los avisos en un solo sitio. Aquí está todo lo que hace. El detalle, y las escenas que se pueden tocar, están en su web.

Qué es, en una frase.

Un NVMS: un sistema de gestión de vídeo que además entiende lo que pasa en la escena.

Un VMS clásico resolvió la grabación, y la resolvió bien: guarda el vídeo, lo ordena y te deja volver a él. Durante veinte años eso era el trabajo. Lo que cambió no fue el VMS, fue el número de cámaras: cuando pasas de doce a seiscientas, guardar deja de ser el problema y mirar se convierte en el problema.

IRIS empieza donde acaba el VMS. Interpreta qué hay en la imagen —objetos, zonas, tiempos, contexto—, aplica las reglas que ha escrito tu organización y convierte el vídeo en dos cosas que antes no salían de él: avisos cuando pasa algo, y números cuando no pasa nada. Porque no todo lo importante es una alarma.

Cuatro cosas que suelen decidirlo.

  • Funciona sin internet. Se puede desplegar entero dentro de tu instalación: el vídeo, los modelos, las búsquedas y las reglas se ejecutan ahí y no salen. Para mucha gente ésta es la primera pregunta y la última.
  • No obliga a cambiar las cámaras. Está pensado para aprovechar el vídeo que ya tienes cuando la integración lo permite. Cuando una cámara no da para lo que quieres, se dice en la visita, no el día del incidente.
  • Las reglas son tuyas. Qué merece un aviso a las cuatro de la mañana lo sabe quien conoce la operación. IRIS automatiza aplicarlas todo el rato; decidirlas, no.
  • Convive con lo que ya tienes. Puede ser el sistema completo o vivir al lado del que hay, y eso se decide después de mirar tu red de cámaras, no antes.

Doce cosas que sabe hacer.

No son doce productos: son doce partes del mismo sistema, y se encienden las que hagan falta.

  • Directo y video wall — cientos de cámaras y una pared con unos pocos monitores, que es lo que hay de verdad en una sala.
  • Detección y comportamientos — una cámara graba, no vigila; esto es lo que la hace mirar.
  • Grabación y forense — decenas de miles de horas al mes, y el día que pasa algo hay que encontrar treinta segundos.
  • Búsqueda por apariencia — tienes una descripción y miles de horas; se busca por lo que se vio, no por la hora.
  • Matrículas y accesos — para dejar de gobernar una barrera con tarjetas que se prestan y mandos que se pierden.
  • Incidencias y sala de control — detectar no es decidir: aquí un aviso se abre, se asigna y se cierra.
  • Reglas y automatizaciones — una regla nueva deja de ser un encargo que se factura como integración.
  • Chat e inteligencia artificial — la respuesta ya está en el sistema, repartida en seis pantallas; esto la junta.
  • Mapas, planos y territorio — sin pedírselos a un proveedor de fuera, que es lo que hace casi todo el mundo.
  • Videoconferencia y colaboración — pasa algo y hay que decidirlo entre tres personas que están en tres sitios.
  • Plataforma, escala e integración — los sistemas grandes rara vez fallan por la IA; fallan por la fontanería.
  • Administración y auditoría — personas, matrículas y accesos son lo más delicado que tiene una organización.

Lo que no te va a hacer.

Ahorrarte el trabajo de decidir. IRIS no sabe qué es importante dentro de tu instalación, y nadie de fuera lo sabe. Nosotros sabemos hacer que una cámara entienda lo que ve; qué merece despertar a alguien de madrugada lo sabes tú.

Funcionar solo. Los proyectos que salen bien tienen dentro una persona con nombre —el jefe de seguridad, el de operaciones, el de planta— que decide qué se vigila y qué se cambia cuando cambia la operación. Los que se apagan son los que no la tienen.

Arreglar una cámara mal puesta. Hay ángulos que no dan para leer una matrícula, y eso no lo arregla el software: lo arregla mover el poste. Y hay cosas que quieres medir que no están en la imagen y hacen falta otros aparatos.

Servir de algo si el turno sigue igual. Si el equipo va a mirar las mismas pantallas que ayer, esto es un gasto. Vale la pena cuando cambia cómo se trabaja.

Empezar

Enséñanos una cámara tuya.

Nos dices qué querrías saber de una de tus cámaras y te decimos si se puede, con cuál de las dos y qué haría falta. Si esa cámara no da, también te lo decimos.