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WestPoint · Software de vídeo · Pelco VideoXpert

La plataforma de quien ya tiene mucho Pelco puesto.

Hay miles de instalaciones con domos y sistemas Pelco montados hace años, que funcionan y que nadie quiere tirar. VideoXpert es el camino pensado para eso: modernizar la gestión del vídeo sin empezar de cero. Ése es su mejor argumento, y también delimita para quién no tiene sentido.

Qué es, y de dónde viene.

Un software de gestión de vídeo de Pelco, con una particularidad que explica casi todo: su cliente típico ya era cliente de Pelco.

Pelco lleva décadas en salas de control, sobre todo con cámaras móviles y con sistemas de grabación de generaciones anteriores. Mucha de esa base sigue instalada y en uso: ayuntamientos, campus, casinos, puertos, industria.

El problema que resuelve, tal cual: tengo ochenta cámaras Pelco y dos sistemas antiguos de la misma marca, quiero una sala moderna y no quiero una sustitución completa. VideoXpert puede integrar parte de esos sistemas, y eso convierte una sustitución en una transición.

Un dato que conviene tener y que no es una opinión: Pelco pertenece al mismo grupo que Avigilon desde 2020. Eso no dice nada malo de la plataforma, y sí es una pregunta sobre el plan de producto que hay que hacerle al fabricante por escrito antes de comprar.

Cómo está construido.

Piezas separadas con un trabajo cada una, y una de ellas se dimensiona mal de forma sistemática.

Hay un núcleo que gestiona configuración, usuarios, permisos y eventos; equipos de grabación que escriben el vídeo; y un cliente de operador. Se monta junto o repartido, y hay una versión compacta para instalaciones pequeñas con menos piezas que mantener.

La pieza que marca la diferencia entre un sistema fluido y uno que va a saltos es la pasarela de distribución: la que atiende a los clientes que no son el programa de la sala —navegadores, móviles, accesos remotos— y convierte los flujos cuando hace falta.

El error clásico es dimensionarla para el día de la entrega, cuando miran tres personas, y descubrir a los seis meses que hay veinte jefes de turno entrando desde el móvil. No se arregla con más disco.

Crecer es añadir equipos de grabación y repartir cámaras, que es simple de presupuestar. Para varias sedes hay un esquema de agregación, con la advertencia de todas las federaciones: una cámara remota no se ve igual, y los permisos se gestionan dos veces.

Y la parte que es su razón de ser: integrar los sistemas Pelco anteriores. Se puede y muchas veces es la clave del proyecto. Qué sistema concreto, en qué versión y con qué limitaciones se comprueba antes de la oferta, no después de firmarla.

Lo que se conecta, y dónde preguntar antes.

Toca ser claro: el catálogo de integraciones es más corto que el de las plataformas grandes abiertas, y eso cambia cómo se trabaja.

Hay SDK y API, y se integra con accesos, intrusión y sistemas de gestión de terceros. Lo que no hay es un catálogo con cientos de módulos mantenidos por cientos de empresas: aquí se comprueba el sistema, la versión y quién mantiene el conector.

Eso no es un defecto, es un dato de proyecto: para quien quiere el vídeo atado a un control de accesos de otra marca es lo primero que hay que resolver, y a veces esa combinación pide otra plataforma.

Con cámaras, las de la propia marca son el terreno natural y las de terceros entran por ONVIF para ver y grabar, sin sus funciones propias ni su analítica. Y un detalle que aquí sí importa: el control de cámaras móviles, con presets, rondas y teclado físico, es de lo que Pelco hace más fino, y en una sala donde se mueven cámaras todo el día eso pesa.

Cómo se licencia, y qué llega el tercer año.

Por canal de cámara y por gama. Hay una versión compacta y versiones para instalaciones grandes, y lo que cambia no es cosmético: número de cámaras, reparto en varios servidores, agregación de sedes. Elegir gama es elegir techo.

Encima, el contrato anual de soporte y actualizaciones. Dejarlo caer deja el sistema quieto, con el efecto habitual: las cámaras y los sistemas operativos que vienen después piden versiones que ya no puedes instalar.

El segundo sitio donde mirar es propio de esta plataforma: la capacidad de la pasarela de distribución, que no es sólo licencia, es hierro. Quien no haya contado los accesos remotos de dentro de dos años tiene ahí una ampliación escondida.

Para quién encaja y para quién no.

De las seis es la que tiene el perfil de cliente más definido. Eso hace la conversación más fácil, en los dos sentidos.

La aprovecha

Quien ya tiene mucho Pelco puesto y funcionando y quiere modernizar la sala sin sustituirlo todo de golpe. Salas con operadores de turno que trabajan con teclado y joystick. E instalaciones con muchas cámaras móviles y rondas, donde el control fino es trabajo diario.

Paga de más

Una instalación nueva, sin nada de esta marca puesto, que necesita integrar muchos sistemas de terceros y analítica potente de fábrica. Si no hay base instalada que aprovechar, el mejor argumento de esta plataforma no aplica, y conviene saberlo antes que después.

La comprobación que no se salta

Si el proyecto se apoya en integrar sistemas Pelco anteriores, eso se verifica antes de la oferta: qué sistema, qué versión y qué funciones viajan. Es el punto donde una transición tranquila se convierte en una sustitución no presupuestada.

Qué hacemos nosotros.

Aquí el trabajo de valor está en dos sitios: el inventario de lo que ya hay y el dimensionado de los accesos remotos.

  • El inventario real de lo que está puesto, equipo por equipo, con modelo y versión. Sin eso no se puede decir qué se integra y qué se sustituye, y en una instalación con años encima ese inventario es la mitad del proyecto.
  • La comprobación de integración de los sistemas anteriores antes de ofertar: qué se ve desde el cliente nuevo, con qué limitaciones, y qué parte hay que sustituir con su precio, aunque estropee la oferta. Y el dimensionado de la pasarela de distribución contando los accesos remotos de dentro de dos años, no los de la semana de la entrega.
  • El reparto de equipos de grabación y el cálculo de retención a la resolución y los fotogramas reales, entregado para que se pueda discutir. Con la red de vídeo separada de la de la empresa, y dicho qué parte del cableado viejo aguanta y qué parte no.
  • La sala de control: monitores, vistas, rondas, presets y la configuración del teclado tal y como los usa esa gente. Con los operadores delante, no con un plano. Es la parte que decide si el sistema se usa.
  • La migración: las grabaciones antiguas no se convierten. Se mantiene el sistema anterior en sólo lectura hasta que caduque su retención o se exporta lo imprescindible, y esa convivencia cuesta espacio, licencias y horas, desde el presupuesto.
  • Las pruebas de entrega escritas antes: apagar un equipo de grabación; abrir a la vez el número real de accesos remotos previstos y medir; cortar el enlace de una sede agregada; y probar el control de móviles con el operador que lo va a usar.
  • Documentación y mantenimiento, con la fecha del contrato de soporte del fabricante en el calendario: es el que se deja caducar sin darse cuenta.

Quién lo opera después.

Es una plataforma de sala de control, y eso significa que el equipo de seguridad tiene más peso aquí que en casi ninguna de las seis.

Informática se queda máquinas, almacenamiento, red de vídeo y copias. Con una tarea específica: vigilar la carga de la pasarela de distribución. Es donde se nota, antes que en ninguna otra pieza, que hay más gente mirando desde fuera de la que se previó.

Seguridad se queda mucho más de lo habitual: permisos, vistas y rondas, presets de las cámaras móviles, alarmas y su prioridad, exportación y la formación de los turnos nuevos. Eso no es administración, es operación, y el jefe de sala tiene que poder hacerlo.

Al integrador le quedan los saltos de versión, el crecimiento del almacenamiento y de la pasarela, y —lo más propio de esta plataforma— los sistemas anteriores que se hayan quedado integrados. Esa parte envejece, y cuándo se retira se revisa cada año.

Formación: aquí es más que en otras y es del operador. Una jornada en la sala, con el teclado que va a usar, más una para el jefe de sala y una sesión para informática. Con guiones de una página para lo que se repite cada semana.

Analítica: poca de serie, y conviene saberlo.

Es el punto donde esta plataforma es más modesta de las seis, y lo dice mejor esta página que una demostración.

De serie está la detección de movimiento, que es geometría: píxeles que cambian en una zona. Resuelve más de lo que parece y es lo que llena un turno de avisos cuando cambia la luz.

Lo que viene más allá depende sobre todo de las cámaras: las que llevan analítica a bordo generan sus avisos y la plataforma los recoge. La analítica que vas a tener la decide en buena medida la cámara que pongas, no el software, y eso cambia el presupuesto de cámaras.

Se le puede añadir analítica de terceros y matrículas por integración, con una advertencia mayor que en las grandes abiertas: la que quieras puede existir o no, y eso se comprueba antes de ponerla en la oferta.

El límite real, sin rodeo: si lo que necesitas es entender lo que pasa en la escena, esta plataforma por sí sola no es donde vas a encontrarlo. Es una plataforma de gestión de vídeo y de sala de control, y en eso es sólida. La comprensión hay que traerla.

Y va la declaración, porque lo que sigue es una recomendación con parte interesada: en la misma casa está IRIS Neural, el NVMS de Infinity Neural, la otra empresa del grupo. Es producto nuestro, y decirlo es la única forma de que lo anterior siga valiendo algo.

Conviven, y el reparto es el más natural de las seis: VideoXpert gobierna las cámaras, la grabación, la sala y el control de las móviles; IRIS aporta la comprensión de la escena sin tocar la sala. Y si hacen falta un par de zonas y una línea, eso ya lo tienes.

Qué es IRIS Neural

Empezar

¿Qué tienes puesto, exactamente?

En esta plataforma la respuesta decide el proyecto entero. Dinos qué equipos y qué cámaras hay, de qué años, cuántos puestos tiene la sala y cuánta gente va a mirar vídeo desde fuera. Con eso te decimos qué se integra, qué hay que sustituir y qué ampliación vas a necesitar a los dos años. Si te conviene otra plataforma, también te lo diremos.