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Ruby Neural

El camión lleva cuarenta minutos en el muelle.

Cuánto tarda cada operación, cuál se atasca y por qué.

El tiempo de muelle vive en la cabeza de alguien.

Se sabe qué camiones han venido y qué han traído. Cuánto estuvo parado cada uno, cuál se atascó y por qué, eso lo sabe el jefe de muelle. Y solo hasta el jueves.

Es un dato que importa mucho: por él se pagan esperas, se planifican slots y se discuten penalizaciones con transportistas.

Y es de los pocos que casi nadie tiene, porque medirlo a mano significa que alguien apunte cuatro horas por camión.

Cuatro momentos por operación.

Llegada, inicio de descarga, fin y salida. Con esos cuatro momentos, medidos desde la cámara, una sensación se convierte en una serie que se puede comparar.

Y con la serie aparecen los patrones: qué dársena va más lenta, qué transportista tarda más, a qué hora se forma el tapón.

Nadie tiene que apuntar nada. El dato se genera solo y se manda al sistema que ya se usa.

Qué mide.

  • Ocupación de dársena: libre, con camión, en operación.
  • Tiempo de cada fase, por dársena y por operación.
  • Camiones esperando fuera y cola de acceso.
  • Maniobras: cuánto tarda un camión en posicionarse.
  • Bultos que entran y salen, contados en el propio muelle.
  • ESTADO DEL EMBALAJE al cargar y al descargar: roto, mojado, aplastado.
  • Imagen fechada de cada carga terminada, como prueba de cómo salió.
  • Verificación de carga completa: si se ha subido todo lo que tocaba.

Lo que Ruby Neural entiende

4 detecciones grabadas.

Logística, carga y almacén.

Ruby
Carga insegura
Ruby
Detecta puertas abiertas y cerradas
Ruby
Controla el stock de pallets
Ruby
Detecta pasillos ocupados por toros

Cada una es una grabación del sistema funcionando. Pasa el ratón por encima —o tabula hasta ella— para verla en movimiento.

Un caso concreto.

Una plataforma con seis dársenas tenía un tiempo medio de 52 minutos por operación. La sensación era que las dársenas 5 y 6, las del fondo, iban más lentas.

La medición dijo que no: iban igual. Lo que iba lento era el turno de 6:00 a 8:00 en todas las dársenas, porque había un solo carretillero. Los 52 minutos eran 71 a primera hora y 44 el resto del día.

Dónde se usa.

Frío y perecedero

Tiempo de puerta abierta, secuencia correcta y estado del embalaje en cámara.

Paquetería

Bultos por operación, bultos caídos y verificación de carga completa.

Química y peligrosas

Cumplimiento de procedimiento: calzado, equipo de protección y secuencia.

Automoción

Secuenciado de carga y verificación de que sale lo que toca en el orden que toca.

Plataformas logísticas

Tiempos por dársena, colas de acceso y ocupación a lo largo del día.

Fábricas

Muelles de expedición y de recepción de materia prima.

Retail

Reposición a tienda en horarios restringidos.

Puertos y terminales

Maniobra, posicionamiento y tiempo de operación.

Y el desgaste que no se contabiliza.

Un muelle que va con prisa desgasta más de lo que parece: la carretilla golpea el marco, el palé se apoya donde no debe, la puerta se cierra con el camión todavía moviéndose. Cada una de esas cosas es pequeña y ninguna se apunta.

Al cabo del año, el gasto de mantenimiento del muelle —abrigos, topes, puertas, suelo— sale de ahí. Y como no se relaciona con la operativa, se asume como coste fijo.

Registrando los golpes y las maniobras bruscas aparece el patrón: casi siempre son las mismas dársenas y las mismas franjas, que suelen coincidir con las de más prisa.

Sostenibilidad, sin adornos.

Un camión esperando con el motor encendido consume y emite. En una plataforma con ochenta operaciones al día, las esperas evitables se convierten en una cifra que hoy nadie tiene y que cada vez más clientes piden.

Con los tiempos medidos se puede calcular el tiempo total de espera y su evolución. No es una promesa de reducción: es un indicador que antes no existía y que se puede poner en un informe sin inventárselo.

Lo que suele sorprender del dato.

Casi todas las plataformas creen saber cuál es su dársena lenta. Cuando se mide, la respuesta suele ser otra: no hay dársena lenta, hay franjas horarias lentas y son las mismas en todas.

El segundo hallazgo habitual es que el tiempo de operación en sí no es el problema. Lo que se lleva la mitad del reloj es la espera antes de empezar: el camión posicionado y nadie disponible para atenderlo.

Eso cambia la decisión. No se compra un muelle más: se cambia el turno de una persona.

Cómo se empieza.

  • Una o dos dársenas, no las diez.
  • Dos semanas midiendo, sin avisos y sin decírselo a nadie.
  • Contrastar con lo que dice el jefe de muelle: ahí se ve si el sistema mide bien.
  • Después, ampliar y conectar con el sistema de transporte.

El estado del embalaje, antes de que salga.

Un palé que sale con el film roto o una esquina hundida llega roto. Y llega con una reclamación detrás en la que nadie puede demostrar nada, porque la foto que hay es la del cliente al recibirlo.

Revisando el embalaje en el momento de cargar, el problema se ve cuando todavía se puede arreglar: el camión sigue en el muelle y el palé se puede reflejar o cambiar.

Y de cada carga terminada queda una imagen fechada. Eso convierte una reclamación de «salió mal de vuestra casa» en una conversación con datos.

Verificar que se ha cargado todo.

La carga incompleta es el error caro de la logística: se descubre en destino, obliga a un envío extra y come el margen del pedido entero.

Contando bultos en el propio muelle y comparándolo con el albarán, el descuadre sale antes de cerrar la puerta. No es una comprobación nueva: es la que ya se hace, hecha sin que nadie tenga que contar.

La velocidad, y lo que cuesta forzarla.

Bajar el tiempo medio de operación es el objetivo obvio, y también la forma más rápida de romper cosas: carga más rápida es más golpes, más desgaste de maquinaria y más gente cansada.

Con el dato por fase se ve dónde está el margen de verdad. Casi nunca está en descargar más rápido: está en la espera antes de empezar y en la maniobra.

Y el histórico permite comparar por transportista, por dársena y por hora, que es lo que hace falta para negociar slots con datos y no con impresiones.

Procedimiento y cumplimiento.

  • Camión calzado antes de empezar la operación.
  • Muelle abrigado y puerta cerrada donde el procedimiento lo exige.
  • Presencia de operario con el equipo de protección de la zona.
  • Secuencia correcta: no descargar antes de posicionar y calzar.
  • Puerta del camión cerrada antes de la salida.

Casos grabados

Funcionando, en sitios de verdad.

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Lo que no hace.

No sabe qué lleva el camión. Mide tiempos y movimientos: el albarán lo pone el sistema de transporte.

Y necesita ver la dársena entera. Si la cámara solo coge la puerta, se pierde la maniobra, que suele ser la mitad del tiempo.

Lo que nos preguntan.

¿Hace falta cambiar las cámaras que ya tenemos?

Casi nunca todas, y a veces ninguna. Lo que decide no es la marca ni los megapíxeles: es el ángulo, la distancia y la luz. Una cámara modesta bien puesta sirve mejor que una buena mirando desde donde no toca.

Lo primero que pedimos es una imagen de la cámara tal cual está. Con eso se ve si da, si hay que moverla o si hace falta otra. Y si hace falta otra, se dice entonces y no después de firmar.

¿Dónde se procesa el vídeo?

Donde haga falta. Puede ser en un equipo en la propia instalación, sin que la imagen salga de ahí, o en servidor. En instalaciones donde el vídeo no puede salir por política o por normativa, se procesa dentro y punto.

Lo que sale hacia fuera en ese caso no es imagen: son los avisos y los números.

¿Y la protección de datos?

Nada de esto identifica a personas. Se distinguen figuras, posturas, objetos y vehículos, no caras ni nombres.

Aun así, un sistema que trata imágenes de un centro de trabajo tiene sus obligaciones: informar, definir para qué se usa y cuánto se guarda. Eso se resuelve al principio, con quien lleve la protección de datos en la empresa, y no es un trámite que se deje para el final.

¿Funciona con muelle abrigado?

Sí, aunque cambia lo que se ve. Con abrigo no se ve el interior del camión, así que las fases se miden desde la posición del vehículo, el movimiento en la zona de transferencia y la apertura de la puerta del muelle.

Se pierde la verificación del estado de la mercancía dentro del camión; para eso hace falta una cámara en el interior del muelle o en la propia zona de paletizado.

¿Y de noche?

El muelle suele estar iluminado porque se trabaja en él. Donde no lo está —una playa exterior, un patio de maniobras— hace falta cámara con buen rendimiento nocturno o iluminación infrarroja, y eso se dimensiona al principio.

¿Se puede integrar con el sistema de transporte?

Sí, y es lo que da valor: los tiempos medidos entran en el TMS junto al albarán y al transportista. Sin esa unión, el dato se queda en un informe que se mira una vez.

La integración se hace por API o por el fichero que el sistema ya lea.

¿Detecta si la operación se ha hecho fuera de procedimiento?

Las partes que se ven, sí: camión sin calzar, operación empezada antes de posicionar, personal sin equipo de protección en la zona, puerta abierta durante la marcha.

Eso no es vigilar al personal: es que el procedimiento exista de verdad y no solo en el manual. Y cuando hay un incidente, hay registro de cómo se hizo.

¿Cuánto tiempo se guardan las imágenes de carga?

Lo que marque la política de la empresa y la normativa que aplique. Para reclamaciones lo habitual son entre treinta y noventa días, que es el plazo en el que llegan.

Lo que se guarda a largo plazo no es el vídeo: es la imagen fija de cada carga terminada, que ocupa poquísimo.

¿Cómo sabe cuándo empieza la descarga?

Por lo que se ve: el camión posicionado, la puerta abierta y movimiento de mercancía. Cada uno de esos momentos se marca sobre la imagen al configurarlo.

Si la dársena tiene abrigo y no se ve el interior, se mide desde la posición del camión y el movimiento en la zona de transferencia.

¿Sirve para reclamar demoras?

Da el registro con hora y vídeo, que es más de lo que suele haber. Lo que se pueda reclamar con eso depende del contrato, no de nosotros.

¿Y para las reclamaciones por mercancía dañada?

Ése es uno de los usos que más se piden, y funciona al revés de lo que parece: no se trata de pillar a nadie, se trata de poder demostrar cómo salió la mercancía.

De cada carga terminada queda una imagen fechada del estado del embalaje. Cuando llega una reclamación por un palé roto, hay una foto de ese palé subiendo al camión. La discusión pasa de ser una opinión contra otra a ser un dato.

Y también detecta el problema antes de que salga: si el embalaje ya va roto al cargar, el aviso llega mientras el camión sigue en el muelle.

¿Distingue matrícula del camión?

Eso es otra cosa y tiene otras reglas. Para medir tiempos no hace falta identificar el vehículo, y por eso no se hace.

Si se necesita ligar el tiempo a un transportista concreto, se cruza con el registro de entrada que ya lleva la instalación.

¿Cuántas dársenas cubre una cámara?

Una o dos con fiabilidad. Una cámara que abarca seis ve el muelle entero pero no distingue bien qué pasa en cada una.

Empezar

¿Lo quieres en tu instalación?

Esto ya está grabado funcionando. Lo que falta es ver si tu cámara lo permite: dónde está puesta, qué ángulo tiene y qué se ve desde ahí. Si no da, te lo decimos.