WestPoint · Cámaras · Pelco
Pelco ya está puesta en media ciudad. Y eso vale dinero.
Norteamericana, clásica del CCTV y hoy dentro del mismo grupo que Avigilon. Buena parte de su valor está en la mecánica de exterior y en no tirar lo que ya está montado.
Qué clase de fabricante es.
Una casa de vigilancia de toda la vida, con lo que eso tiene de bueno.
Lo suyo es la mecánica de exterior: cúpulas y motorizadas que giran todo el día durante años sin quedarse tuertas, con carcasas que aguantan sol, salitre y hielo. Una motorizada es la cámara que más se avería de una instalación, porque es la única con motores, y ahí hay diferencias grandes entre fabricantes que no se ven en ninguna ficha.
Lo segundo es la continuidad. Hay mucho parque instalado de esta marca en ayuntamientos, transporte e industria, y el fabricante ha cuidado que lo nuevo conviva con lo viejo. Para quien tiene cuarenta cámaras suyas repartidas por una ciudad, eso vale más que cualquier novedad.
Lo que sacrifica es amplitud y empuje. El catálogo es más estrecho que el de las casas grandes, en analítica dentro de la cámara no va por delante, y hay menos gente en el mercado que sepa configurarla — que es un dato a tener en cuenta al elegir, no un defecto del equipo.
Dónde se porta bien.
En vigilancia urbana y en exteriores duros: cruces, accesos a una población, puertos, playas, polígonos, industria pesada. Puntos altos, con una motorizada que se mueve mucho y que tiene que seguir ahí en invierno.
Y en renovar instalaciones que ya son suyas, que es la conversación más frecuente con esta marca: cambiar las cámaras manteniendo soportes, canalizaciones y en algunos casos el cable, y pasar a grabación moderna sin levantar la calle. Es la diferencia entre una obra y una actualización.
Conviene saber qué hay puesto antes de tocar.
En las instalaciones antiguas de esta casa hay mucho coaxial y mucha motorizada que se gobierna por un cable de datos aparte. Buena parte de eso se puede aprovechar: la canalización casi siempre, el coaxial muchas veces con los equipos adecuados, y el soporte si la estructura está sana. Se comprueba equipo por equipo y cable por cable, no se promete por teléfono.
Lo que no mejora por cambiar la cabecera es la imagen: una cámara antigua grabada en un sistema nuevo sigue dando la imagen de una cámara antigua. Decimos cuáles merece la pena conservar unos años y cuáles están dando una sensación de cobertura que no existe.
Dónde no la pondríamos.
En una instalación nueva pequeña o mediana que se compra por catálogo y por precio, donde lo que se quiere son doce cámaras normales y una aplicación. Ahí hay opciones más baratas y más fáciles de reponer.
Y donde lo que se espera es que cada cámara traiga analítica fina de serie. Si el proyecto se sostiene sobre eso, hay casas que lo tienen más trabajado, y conviene decirlo antes de firmar.
La analítica que lleva dentro, y dónde se acaba.
La gama actual trae lo razonable: movimiento con criterio, intrusión en zonas, conteos sencillos y, en las motorizadas, seguimiento automático de lo que se mueve. En un perímetro con poca gente eso funciona.
Con una motorizada aparece además un límite que no es de analítica sino de física: mientras mira a la derecha no ve lo que pasa a la izquierda. Una cámara que gira no cubre todo su recorrido, cubre el trozo donde está en ese momento, y eso hay que contarlo siempre.
Lo que viene ahora es una recomendación con parte interesada, así que va declarado: en la misma casa está IRIS Neural, el NVMS de Infinity Neural, la otra empresa del grupo. Es producto nuestro. Preferimos que lo sepas leyendo esta línea.
Lo que aporta es comprender la escena y relacionar varias cámaras, que es justo lo que permite decirle a una motorizada dónde tiene que mirar en vez de esperar a que acierte. Y si con un aviso de zona se resuelve, no hace falta nada más.
Qué hacemos nosotros.
- El inventario de lo que hay: modelos, años, cables, soportes y estado real. Sin eso no hay presupuesto de renovación que se sostenga.
- La elección por punto y, en las motorizadas, el recorrido: qué mira, cuánto tiempo en cada sitio y a qué posición vuelve cuando nadie la toca.
- La instalación y el soporte de exterior: rigidez, sellado, protección contra sobretensiones —un punto alto es un pararrayos— y acceso para mantener sin alquilar una grúa.
- La puesta a punto de noche y a la hora del sol bajo, con la escena como es y no como estaba el día de la visita.
- El mantenimiento con lo que una motorizada necesita de verdad: comprobar recorridos y posiciones, limpiar la burbuja y revisar el encuadre de las fijas.
El ángulo y la altura no se discuten en el montaje.
Con una motorizada hay un detalle que sólo se aprende sufriendo: si no se le deja una posición de reposo a la que volver, al mes está mirando al sitio donde la dejó el último que la movió, y el día del incidente estaba apuntando a una pared. La posición de reposo se decide en el proyecto, igual que la altura y el ángulo de las fijas.
Eso es lo que decide para siempre qué se podrá hacer con esa imagen, y es la parte más barata de la instalación: después sólo se corrige volviendo a pagar la mano de obra y, en un punto alto, la máquina para llegar.
Dónde seguir.
El área cuenta lo que no cambia con la marca: qué detalle hace falta en cada punto y qué se comprueba en cada revisión.
Empezar
¿Tienes instalación antigua de esta marca?
Entonces la primera conversación útil es qué se puede conservar y qué no. Cuéntanos cuántas cámaras hay, de qué época y cómo están cableadas, y te decimos qué se renueva ahora, qué aguanta tres años y qué está cubriendo sólo en apariencia.