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WestPoint · Cámaras · Hikvision

Hikvision tiene casi cualquier modelo. Y una pregunta que hacer antes.

Uno de los fabricantes más grandes del mundo y el catálogo más ancho que existe. Da mucha cámara por el dinero, y hay una cosa que se comprueba antes de proponerla y que no tiene nada que ver con la cámara.

Qué clase de fabricante es.

Hace de todo, en todas las gamas y en todos los formatos, y lo renueva rápido. Si existe una forma de cámara está en su catálogo, y casi siempre en tres niveles de precio distintos.

Lo que prioriza es precio y disponibilidad, y las dos cosas tienen consecuencia práctica: entra más cámara en el presupuesto, y un equipo roto se repone en días en vez de en semanas. En mantenimiento eso vale más de lo que parece el día de la compra.

Lo que sacrifica es homogeneidad. Dentro del mismo catálogo hay gamas muy distintas con aspecto parecido, y la diferencia entre la de entrada y la profesional no se ve en la caja: se ve a contraluz, de noche y a los tres años. Decir «ponme Hikvision» no dice nada; hay que decir cuál y por qué.

Una pregunta que va antes que la cámara.

Nos la hacemos nosotros y la planteamos nosotros, para que no aparezca más tarde.

Hay organizaciones con restricciones o políticas propias sobre el uso de este fabricante: administración pública, algunos sectores regulados, y empresas cuya matriz o cuyo cliente principal lo exige por contrato. No entramos en el debate ni lo juzgamos: para un proyecto es una condición más, como el grado que pide un seguro.

Así que se pregunta antes de proponer, y se pregunta donde corresponde: compras, seguridad corporativa, jurídico, o el pliego si hay licitación. Si la política lo excluye se cambia de marca y no pasa nada, porque hay otras trece en esta lista que hacen el mismo trabajo. Lo que no se puede hacer es montar la instalación y enterarse en una auditoría, que es cuando la conversación ya es otra y más cara.

Dónde se porta bien.

En instalaciones con muchos puntos y escenas normales: naves, aparcamientos, comercio, comunidades, perímetros de polígono. Cubre mucho terreno con el presupuesto que hay, y la gama profesional se defiende razonablemente en exterior de noche.

Tiene además una familia de cámaras que da color de noche con un foco de luz blanca encendido todo el tiempo. En un patio oscuro eso permite reconocer ropa y vehículos, que en blanco y negro se quedan en una silueta. Y hay que saber dónde no ponerla: en una fachada o frente a viviendas, una luz encendida toda la noche acaba en una queja y en un interruptor que alguien apaga.

Dónde no la pondríamos.

Donde la política de la organización no lo permita. Es el primer filtro y no es una cuestión de calidad del equipo.

En los puntos donde la imagen tiene que servir como prueba fina, o donde la luz es de verdad extrema, si el presupuesto da para otra cosa. La gama de entrada de cualquier fabricante grande —ésta incluida— está hecha para ver que pasa algo, no para identificar a quien pasa, y confundir las dos cosas es el error más caro de este oficio.

La analítica que lleva dentro, y dónde se acaba.

La gama con analítica a bordo distingue personas y vehículos de lo demás, cuenta cruces de línea y avisa de intrusión en una zona. Eso por sí solo quita la mayoría de los avisos tontos de un perímetro —ramas, sombras, gatos, insectos delante del infrarrojo— y es el mejor dinero gastado en una instalación de este tipo.

El límite es el de siempre, y en esta marca hay un matiz más: dentro del mismo catálogo no todas las gamas traen lo mismo ni se configura igual, así que lo que se promete tiene que ir atado al modelo concreto. Y en todas, lo que se resuelve es lo que se puede dibujar: una línea, una zona, un tiempo.

Lo que viene ahora es una recomendación con parte interesada, así que va declarado: en la misma casa está IRIS Neural, el NVMS de Infinity Neural, la otra empresa del grupo. Es producto nuestro. Preferimos que lo sepas leyendo esta línea.

Lo que aporta es lo que no cabe en una figura, y relacionar varias cámaras como una sola historia. Conviven bien, y conviene decir la otra mitad: para un perímetro de nave con un aviso nocturno, la analítica de la cámara basta y no hace falta nada más.

Qué es IRIS Neural

Qué hacemos nosotros.

  • Decir qué modelo y de qué gama, por escrito y punto por punto. Un presupuesto de cámaras de esta marca sin referencias concretas no se puede comparar con nada, y es la forma más habitual de que entren equipos de gama baja en los puntos que importaban.
  • La óptica, la altura y el encuadre calculados con el plano: cuánto detalle llega al sitio donde hay que ver una cara o leer una matrícula, antes de comprar.
  • El cierre del equipo, que con las marcas más vendidas no es opcional: contraseñas propias y a nombre del cliente, servicios sin usar apagados, red de cámaras separada de la de oficina, nada abierto al exterior y firmware al día. Son las más instaladas del mundo y por tanto las que más busca quien escanea internet.
  • La puesta a punto a la hora mala y de noche, y el ajuste de la analítica sobre la escena real con una semana de avisos a la vista.
  • El mantenimiento: encuadre cámara por cámara, estado de discos y una lista de modelos y números de serie para reponer sin investigar.

El ángulo y la altura no se discuten en el montaje.

El ángulo, la altura y la luz deciden para siempre qué se podrá hacer con esa imagen. Se discute en el proyecto, con el plano delante, y no el día del montaje: es la parte más barata de la instalación y la única que después no se corrige sin volver a pagar la mano de obra.

Qué le vas a pedir a esa imagen

Dónde seguir.

El área cuenta lo que no cambia con la marca: qué detalle hace falta en cada punto, cuánto se guarda y quién puede mirar y exportar.

Empezar

¿Puedes usar esta marca en tu organización?

Si no lo tienes claro, empieza por ahí y nosotros te decimos con qué se hace lo mismo. Y si sí puedes, cuéntanos cuántos puntos hay y cómo es la luz en cada uno: el trabajo está en acertar con la gama, no en la marca.